Berlusconi enseña a Zapatero “il camino”

berlusconi-il-fattoPobrecito José Luis… Ya comenzó a darle consejos “il capo” italiano en la visita “zapateril” a tierras transalpinas, aleccionando a nuestro presidente sobre cómo tenía que domesticar a los medios de comunicación. Había que ver a la versión etrusca de nuestro Gil y Gil -descanse en paz-… “Estos son así… chusma”.

En Italia saben mucho de eso de los poderes fácticos y sobre esa costumbre de saber tapar lo que no interesa que el pueblo sepa. No se vayan a creer, no dista mucho de lo que pasa en nuestra querida España. La única diferencia es que a los italianos, eso es algo tan evidente que ni les importa que se haga a la luz del día y haciendo gala de la más absoluta desfachatez. Aquí se nos llena la boca con eso de que la verdad es lo primero, aquello que se puso tan de moda el 11M de que la verdad era patrimonio del pueblo y que tenía que salir a la luz, pero en cuanto nos dan un pequeño margencito, moldeamos tan preciado valor con una maestría digna de Maquiavelo y le damos un bofetón al taquígrafo que se queda convertido en un sifón.

No hablo de casualidad… ¿Se acuerdan ustedes de aquello de la hija de Chaves? ¿O de los millonarios sillones de cierto conselleiro gallego? ¿O el infalible blindaje del coche oficial de un conseller catalán? ¿Quién es el señor X? En nuestro país, una mentira deja de serlo si aunamos el discurso de los suficientes medios de comunicación – o al menos de los que tienen peso entre la opinión pública- y una escandalosa verdad deja de contar como tal si se garantiza el silencio en la misma proporción.

El manejo marketiniano de las masas es una ciencia harto conocida por los compatriotas del “mesías” Obama. No en vano esa ciencia es la que viene gobernando los designios “democráticos” estadounidenses desde los tiempos del mismísimo Kennedy… Nadie como él habría pasado por encima de crisis como la de los misiles cubanos, o la bahía de Cochinos, o el complot para matar a Fidel Castro. Su misma muerte sigue siendo un misterio por obra y gracia de un pacto mediático nacional. Pero los “yanquis” son verdaderos expertos en esto.

Aquí no… Aquí asistíamos complacidos y embobados al todopoderosismo del grupo Prisa cuando sus medios de comunicación aglutinaban algo más del 51% de la audiencia radiotelevisiva patria y nos parecía algo  no sólo lícito, sino incluso recomendable para nuestra salud democrática. Ha sido a partir del desencuentro entre ZP y los herederos de Polanco cuando las cosas han cambiado. El presidente se ha girado hacia los amigos de “Milikito” y les ha hecho un guiño cariñoso para ganarse su favor. Algo se cuece, dicen los que saben. De momento, la unión entre Cuatro y la Sexta se ha ido a la alcantarilla. Y los antiguos “coleguillas” de los  “Zapa Boys” ya no lo son tanto… Si alguien me dice hace tan sólo un año que leería críticas feroces a Zapatero en las páginas de El País, habría mandado al mensajero a la consulta de un psiquiatra. Pero mira tú por dónde…

Hay que reconocer que Berlusconi lo hace más fácil. Si un medio de comunicación le toca las narices, directamente saca la chequera y se lo compra para “la cole”. Hoy por hoy, toda la prensa italiana es “berlusconista” no porque “il capo” sea la madre Teresa de Calcuta, sino sencillamente porque no hay más periódicos que aquellos de los que él es dueño. Aquí, a “Zapa” se le rebota hasta “La Farola” y de lo de comprar nada, mejor lo dejamos estar. Eso sí, en Italia hay esperanza: Acaba de salir un periódico que desde ya se declara inpendiente y, sobre todo, “anti Berlusconi”. A ver las porras para lo que va a durar…

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