Sueño con un mundo no perfecto pero casi

Es lo único que nos permite la abundancia de execrable inmundicia y podredumbre infecta con que nos obsequian los de la corbatita -más o menos estáticos, más o menos encajados en su “mosca”- que se sientan todos los días dicen que a informarnos, desde los “telediarios” que, permítanme el comentario, cada día son más “telemierda”.

Mierda amarilla: Que si la folflórica de turno llora a su amor perdido que se la ha pegado con el bailarín con falso rol de “marimelopido” (todos sabemos que se pasa más mujeres por la piedra que el propio Rocco Sigfredi), que si el ministro al que odia media España y la otra media odia a muerte se va de cacería con el superjuez de “sólomelocurrosivienelatele” y su amigo el fiscal jefe “yomencargodelotuyo”, que si el sociata venido a más aprovecha el cargo para gastarse un cuarto de millón -no de pesetas sino de euros- en cada silla (que por cierto, aún no ha explicado a qué botón se aprieta para que salga la manita que con suave presteza y tembleque certero alivia las “tensiones” de conselleiros y conselleiras)…

Mierda gris: Si es usted juez o controlador aéreo, haga usted las huelgas que le salga de las pelotas, que para eso los tiene a todos por las idem. Ahora, eso sí, si tiene usted la mala pata de ser Guardia Civil o Policía Nacional, esto es, los que realmente ponen sus propias idem (me refería a las pelotas, claro) delante de etarras, ex guardias de élite de Chauchescu (alias “el decapitao”) y ex correos de las FARC metidos a pandilleros, entonces no… Entonces usted se me jode y se aguanta. Total, como ya se las traga como puños delante de niñatos que le dicen aquello de “soy menor, si me tocas te hundo”… Pues eso, que ya está acostumbradito a bocadillos de la más hermosa y fresca… Sí, sí, eso mismo: mierda.

Mierda “morada” (permítaseme la elección en función del color del billete que nos gustaría tener a todos): Si estafa usted dos mil o tres mil millones de euros, tenga por seguro que tiene usted la vida resuelta, pero no por lo que ha robado, no, sino por la ingente cantidad de dinero que va a ingresar peregrinando por las cadenas de telemierda (vaya, qué curioso, vuelven a salir) contando lo bien que se lo ha pasado robándolo y lo tontos que son los españoles que encima le pagan a usted, sin quererlo, la mansión en La Moraleja. Ahora bien, si tiene la mala costumbre de jugarse los dineros en un puesto más o menos honorable de una oficina de barrio, un taller o una obra, cuidadín con pagar un solo día tarde a Hacienda, a la Seguridad Social o a Iberdrola -que al menor impago, te cortan la luz sin avisar y luego pretenden cobrarte por volver a conectar-… Te juegas la vida misma.

Mierda “púrpura” (como el manto de los obispos): Unos te dan por la retaguardia porque tienes la obligación de comerte la degradación a la mujer llevada al extremo de otras culturas (burka, pañuelito y ablación incluidas), mientras que no tienes el derecho de montar un belén que, por cierto, ahora me entero de que su sola presencia ofende a las demás culturas. No quiero ni pensar lo que sería el dragón ése de los chinos si los españolitos de origen profesáramos esa religión… Una bomba atómica por lo menos. Los otros, los obispos, mientras tanto, claman al cielo (con minúsculas si me lo permiten) porque los actuales mandamases “destruyen” los valores patrios y mientras se niegan a excomulgar a los curas pederastas, niegan la protección de la salud con métodos profilácticos y llaman “aberraciones” a los niños conseguidos con fecundación in vitro. Claro que no sé de qué me sorprendo… Los homosexuales son “enfermos llamados al celibato” para estas mentes “bien amuebladas”.

Pues permítanme, entonces, abstraerme a toda esta realidad frustrante y soñar con un mundo no perfecto pero casi, en el que tenga derecho a pensar sin que le parezca mal a nadie, vivir sin tener que pedir perdón por ello y sin que venga un desgraciado y me corte el cuello para exponerlo en su barrio porque total, no le pueden meter en la cárcel… Quiero soñar con que mi dinero sirve para lo que debe servir: para vivir yo un poco mejor y si puedo echarle un cable al de al lado, pues también. Y quiero soñar con que mis hijos no los miren como a engendros del demonio, hayan nacido por el método que sea. ¿Es mucho pedir?

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